Ir al contenido principal

Una píldora espiritual para hoy lunes

¿Para qué me sirve la aflicción?

Muchas veces el creyente se pregunta por qué le toca experimentar ciertas aflicciones en la vida, incluso llega a cuestionar a Dios por ello, olvidando que Dios siempre está en control. Sin embargo, el creyente siempre debe tener claro que con cada aflicción viene una lección, y con cada lección una promoción de parte de Dios. Es decir, sin la aflicción no podrás ser promovido a un mejor estado espiritual.

Aunque parezca descabellado, la aflicción es necesaria en tu vida, pues cumple dos objetivos fundamentales:
1. Hacernos crecer y formar nuestro carácter, y
2. Prepararnos para alcanzar un nuevo nivel al cual Dios desea llevarnos, y en donde también hallaremos otros tipos de aflicciones.

Mira lo que dice la Palabra de Dios respecto a este tema:
"Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. EN EL MUNDO TENDRÉIS AFLICCIÓN; PERO CONFIAD, YO he vencido al mundo" (Juan 16:33).

Sin la aflicción, el evangelio de Cristo fuera a otro precio. Tendríamos un evangelio facilista, todo sería fácil, no habría que luchar por nada en esta vida y todo lo que pidiéramos sería hecho sin ningún problema. Pero no, todo creyente está llamado a (1) crecer espiritualmente y (2) a ser preparado para toda buena obra. Entonces, necesitas la aflicción para ser promovido a un mejor nivel en el que recibirás nuevas armas para ser equiparado aún más.

Cristo también pasó por la aflicción, y la venció. Pero durante la aflicción tenemos una gran promesa de parte suya: tener paz en Él. No mires tu aflicción como un enemigo para desestabilizarte, mírala como el aliado que necesitas para prepararte espiritualmente para obtener esa promoción que Jehová Dios ha decretado a tu favor.

Mire lo que dice la Biblia en 1 Pedro 5:10 dice, "mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, DESPUÉS DE QUE HAYÁIS PADECIDO UN POCO, ÉL MISMO OS PERFECCIONE, AFIRME, FORTALEZCA Y ESTABLEZCA". Después de todas estas cosas, Dios quiere establecerte en un mejor estado, pero es necesario primeramente que seas perfeccionado, afirmado y fortalecido. Aunque parezca descabellado, la aflicción es necesaria en tu vida.

Si todo creyente está llamado a crecer espiritualmente y a ser preparado para toda buena obra, entonces necesita la aflicción para ser promovido a un mejor postrer. ¿Qué debemos, pues, hacer en medio de ella? Dar gracias a Dios.

Dios te bendiga sobreabundantemente y si estás padeciendo, dale gracias porque fuiste escogido para cosas tremendas. No olvides ser de bendición para otros, comparte este mensaje hoy.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Esforzaos y cobrad ánimo

El tema del devocional de hoy es el desánimo, pero ¿qué es el desánimo? Según el diccionario de la Real Academia de la lengua, se define como la falta de ánimo . ¿Sabes algo? El desánimo es el arma más valiosa que tiene el enemigo contra cualquier creyente, así que la invitación es para que no seas presa del desánimo. Cuando el cristiano se desanima su fe merma, y por consiguiente le deja de creer a Dios porque una persona que no tiene fe, ni esperanza no puede creer en las cosas que Dios puede hacer en su vida y en la de los demás, dice la Palabra que sin fe es imposible agradar a Dios. En el libro de Deuteronomio, cuando Moisés está a punto de morir, Dios escoge a Josué para que guíe al pueblo de Israel y llevarlos a la tan anhelada tierra prometida. El Señor le habla a Josué y le dice más de tres veces las mismas palabras: e sforzaos y cobrad ánimo. Hoy Dios también te quiere decir lo mismo a ti.  La Palabra de hoy está en: Deuteronomio 31: 6 "Esforzaos y cobrad áni...

Porque nada detiene Sus promesas

  Muchas veces nos dejamos amedrentar por las circunstancias, olvidando las promesas de Dios. Cuando vienen las circunstancias adversas, viene con el objetivo de poner a prueba nuestra fe. No obstante, es cuando más rápido olvidamos el propósito por el cual hemos sido llamados y escogidos. Hoy quiero decirte que no hay nada que pueda retrasar, impedir o evitar el propósito de Dios para tu vida. Si Él ya determinó en el Reino de Los Cielos algo para tu vida, ese decreto se cumple porque no hay nada que lo pueda detener ni siquiera la misma muerte podrá hacerlo, tendrá que hacer fila y esperar a que lo cumplas. Leyendo la Palabra me encontré con este tremendo pasaje: "entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano. Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir. Pero él, sacu...

Excusas

 En el mundo, mucha gente recurre a los adagios populares para expresar grandes verdades, uno de los que me llama profundamente la atención es este: desde que se inventaron las excusas todo el mundo queda bien. El diccionario de la Real Academia de la lengua define la excusa como "pretexto que se invoca para eludir una obligación". Ahora bien, quizá te debas preguntar a qué hago referencia, ¿no es así? Al llamado, a eso hago referencia. ¿Cuántas excusas has utilizado para evadir tu llamado? ¿Cuánto tiempo más crees que puedes posponerlo? En el libro de Lucas, el Señor Jesús le hace un llamado muy importante a alguien, pero esa persona pensaría que no estaba listo para atenderlo, mira lo que dice la Palabra: "Jesús le dijo a otro: —Sígueme. Pero él respondió: —Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre" (Lucas 9:59 DHH). Cuando creemos no estar listos para aceptar el llamado de parte de Dios, lo primero que hacemos es excusarnos para evadirlo. No sabemos cuál fue...