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Mostrando las entradas de agosto, 2017

Enviado

Una de las preguntas existenciales que nos hacemos, por lo menos, una vez en la vida es ¿qué hago yo aquí?  Y es que existe un propósito por el cual todos estamos en este mundo, nadie viene a este mundo solo porque sí. Hemos sido enviados porque somos parte de un Plan que Dios diseñó para cada uno de nosotros, pero a ¿qué somos enviados a esta tierra? La respuesta la hayamos en nuestro manual de vida, la Biblia: "el Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha consagrado; me ha enviado a dar buenas noticias a los pobres, a aliviar a los afligidos, a anunciar libertad a los presos, libertad a los que están en la cárcel" (Isaías 61:1 DHH).
Entonces, ¿a qué fuiste enviado? Primero, A DAR BUENAS NOTICIAS. Lo más probable es que te debas estar preguntando qué noticias, ¿no es así? La mejor noticia que le puedes dar a alguien que no conoce al Señor es decirle que, "Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en Él no se pierda, sino q…

Un Registro

¿Alguna vez te has preguntado si existe alguien quien lleva un registro detallado de todas las cosas que has hecho en esta vida, buenas o malas? Ahora, ponte a pensar por un momento qué sería de ti si esto fuera así. Ahora piensa si tu salvación dependiera de todas estas cosas, ¿cambiarías las cosas malas y procurarías hacer más bien cosas buenas? Finalmente, pon en una balanza todas tus acciones, las buenas y las malas, ¿crees que aún así serías salvo? Si tuvieras más acciones malas que buenas, ¿qué crees que pasaría? ¿Perderías tu salvación? Mira con el texto bíblico que me encontré en estos días:
"Señor, si llevaras un registro de nuestros pecados, ¿quién, oh Señor, podría sobrevivir? Pero tú ofreces perdón, para que aprendamos a temerte" (Salmos 130:3 y 4 NTV). El salmista se hace una gran pregunta en este texto, si llevaras un registro de nuestros pecados, ¿quién podría sobrevivir? La respuesta sería nadie. Es decir, nadie escaparía del juicio de Dios. No obstante, esa h…

Avergonzado

No entiendo por qué a algunos 'creyentes' les avergüenza el hecho de reconocer que son cristianos evangélicos. Algunas de sus reacciones son, esconder la Biblia debajo del brazo cuando van para el culto, no hablar de Cristo en conversaciones cotidianas y si les preguntan si son evangélicos, sencillamente no saben qué responder en público y es como si se abochornaran de lo que son. Yo en algún momento recién convertido sentí vergüenza, pero la vencí. Eso mismo le sucedió a Pedro cuando el Señor Jesús fue entregado y le negó tres veces (Lucas 22:54-62). Esa es la reacción que tienen muchos creyentes frente a sus amigos, pero ¿qué nos enseña la Palabra de Dios al respecto?
"No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para que todos los que creen alcancen la salvación, los judíos en primer lugar, pero también los que no lo son" (Romanos 1:16 DHH). Lo que la Palabra nos enseña primeramente es a no sentir vergüenza. El Apóstol Pablo, autor de la epístola a los r…

Cerco

Alguna vez te has preguntado cómo es, en el mundo espiritual, la protección que Jehová Dios da a Sus hijos? Porque de algo sí estamos seguros: Dios nos protege siempre del maligno. En ocasiones cuando le pedimos algo y Su respuesta es NO, no significa que sea un mal Padre, para nada. Lo que quiere decir es que nos está protegiendo, nos está guardando y eso pocas veces lo podemos entender. En la Biblia hay un ejemplo bastante claro de cómo funciona esa protección en el mundo espiritual. Cuando Satanás quiso meterse con Job, le hizo una pregunta clave al Señor porque sabía que no podía tocarlo solo porque sí, ¿sabes qué le preguntó?
"¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra" (Job 1:10 RVR1960). En esa pregunta está la razón por la cual Satanás no podía tocar a Job. Esa misma razón es la que en la actualidad él tiene para no tocarte, porque Jehová tu Dios t…