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Muriendo a lo terrenal

Por experiencia sé que hay cosas que nos cuesta dejar a un lado para caminar con Jesús, cosas de nuestra vida pasada que nos estorban en la carrera para ser formados espiritualmente y hacer la obra. Cuando empecé firmemente en el Señor, conservaba toda clase de música secular en mi computador y, de vez en cuando escuchaba esos temas, los cuales producían en mí toda clase de emociones, traían toda clase de recuerdos, pero pensaba que no dañaban mi comunión con Dios y sí lo hacían. Después de casi un año supe que esta clase de música me hacía ir en contra de las cosas espirituales. Hasta que dije no más y la eliminé para meterme de lleno a escuchar solamente canciones a alabar al Señor. Después de tantas cosas, pude discernir en mi Espíritu que la música era retraso para mi vida espiritual. También tengo el testimonio de mi amada esposa, claro está, a ella le tomó mucho menos tiempo decidirlo. Pero cuando empezamos nuestra relación de noviazgo, ella había tomado toda su música secular y la destruyó. Y empezó a caminar firmemente y a ser obediente. Así pues, debemos caminar en fidelidad y obediencia, sacrificándonos y muriendo a lo terrenal que hay en nosotros.
Sé que aún en tu vida deben haber cosas terrenales que retrasan el plan y el propósito para el cual Dios te llamó. Por ello, debes discernir espiritualmente sobre aquellas cosas que te distraen en el camino para cortarlas de una vez y, te puedo asegurar que, cuando decidas acabarlas sentirás un gozo y una paz sobrenatural, ¿sabes por qué? Porque viene de lo alto.
Mira lo que la Palabra nos enseña
"Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia" (Colosenses 3: 5 y 6 RVR1960). La Biblia es clara y a través de ella Dios nos exhorta a abandonar las cosas que nos atan a este mundo. Sólo Dios y tú conocen cuáles son esas cosas terrenales que debes desarraigar para crecer. La palabra da unos cuantos ejemplos, pero como cristianos debemos tener el poder para analizar nuestra propia situación y empezar a erradicarlas de nuestras vidas. En un principio no será fácil, pero como dice Marcos Witt en su canción, pídele al Señor que te haga un radical. Así como mi esposa, a quien admiro muchísimo, ella fue radical y ese mismo ejemplo fue el que emulé. Hoy tengo la autoridad para decirte que tú también lo puedes hacer, nunca olvides lo que nos recuerda la Palabra, "todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13 RVR1960).
Cuando continúas atado a lo terrenal impides que cosas espirituales lleguen a tu vida. Retrasas bendiciones, dejas puertas abiertas, las cuales el enemigo aprovechará para hacer de las suyas. ¿Qué puerta estás dejando abierta? ¿Es acaso tu mal temperamento? ¿La lascivia? ¿La pornografía? ¿Las vulgaridades? ¿Tu relación con tu novio(a)? ¿Tu trabajo? ¿La música? Es hora de morir a lo terrenal y empezar a gozar de la nueva vida que en Cristo Jesús tienes. Renuncia a lo terrenal y dile sí a lo espiritual y a todo lo que Dios desea darte. Debes ser obediente y fiel, y si en algún momento te desanimas, empieza a orar, pues la Biblia nos enseña que debemos orar sin cesar (Tesalonicenses 5: 17 RVR1960). Espero que este mensaje haya sido de gran bendición para tu vida, si lo fue, comparte con otros, sé de bendición.
Bajo la guía del Espíritu Santo,
Sergio Meza Padilla

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