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Muriendo a lo terrenal

Por experiencia sé que hay cosas que nos cuesta dejar a un lado para caminar con Jesús, cosas de nuestra vida pasada que nos estorban en la carrera para ser formados espiritualmente y hacer la obra. Cuando empecé firmemente en el Señor, conservaba toda clase de música secular en mi computador y, de vez en cuando escuchaba esos temas, los cuales producían en mí toda clase de emociones, traían toda clase de recuerdos, pero pensaba que no dañaban mi comunión con Dios y sí lo hacían. Después de casi un año supe que esta clase de música me hacía ir en contra de las cosas espirituales. Hasta que dije no más y la eliminé para meterme de lleno a escuchar solamente canciones a alabar al Señor. Después de tantas cosas, pude discernir en mi Espíritu que la música era retraso para mi vida espiritual. También tengo el testimonio de mi amada esposa, claro está, a ella le tomó mucho menos tiempo decidirlo. Pero cuando empezamos nuestra relación de noviazgo, ella había tomado toda su música secular y...

No tengo tiempo

Al escuchar a varios de mis amigos hablar, me doy cuenta que entre todos nosotros, pues yo también me incluyo, existe un común denominador: tengo muchas cosas por hacer, no tengo tiempo para nada más, quisiera que mi día tuviera 30 horas. Y pareciera que el enemigo nos ganara la batalla con el tiempo, ese que muchas queremos alargar para unas cosas, pero acortar para otras. Y es que ya el enemigo ha cambiado la estrategia, ahora es ocuparnos en muchas cosas para que no le dediquemos tiempo a lo esencial: intimidad con el Señor. ¿Sabes qué dice la Palabra al respecto? Me puse a leer todas las traducciones que hay disponibles en español y esta es la que más se acomoda a lo que quiero decirte en este día: "en esta vida todo tiene su momento; hay un tiempo para todo" (Eclesiastés 1:1 TLA) . Wow, esta Palabra sí que tiene mucho poder y derrumba todo argumento que el enemigo quiera poner en nuestras mentes; yo me incluyo en este grupo, pues últimamente me he visto afectado por est...

Se había apartado

Últimamente, a mi esposa el Señor le ha hablado de pecado oculto, de traer a la luz todo aquello que retrasa el tiempo y el propósito de Dios. Y es que sabemos que muchos "creyentes" han consentido con el pecado y se han habituado a una doble vida cristiana: yendo a la iglesia para congregarse, pero sumidos en actitudes pecaminosas que no agradan al Señor. Hay un caso bíblico de una vida pecaminosa y de servicio a Dios que me llama profundamente la atención y es la historia de Sansón, y justamente ayer a mis hijas les enseñaban en la escuela dominical la historia de este juez del pueblo de Israel.    Mira lo que dice la Biblia al respecto del caso de pecado de Sansón: "y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él" (Jueces 16:20 RVR1960) .  Sansón tuvo un llamado y un propósito tremendo en el Señor. Desde pequeño, había...

Un alma

A veces, como creyentes, olvidamos cuán importante es un alma para el Señor y es por ello que no cumplimos con la ley y nos volvemos desobedientes, pues una de las órdenes que tenemos de parte del Señor Jesús es justamente "id y haced discípulos" (Mateo 28:19 RVR1960) . Y es que mientras no cumplamos con este mandato, todo lo que es profético de la Biblia no tendrá cumplimiento, porque la venida del Señor Jesús estará más cerca cuando todos hayan escuchado el mensaje de salvación, porque ese es Su propósito. Todo esto me lleva a reflexionar y a recordar algo que nos enseña el Apóstol Pablo: "porque si predico el evangelio, no tengo nada de qué gloriarme, pues estoy bajo el deber de hacerlo; pues ¡ay de mí si no predico el evangelio!" (1 Corintios 9:16 LBLA) . Mira qué tan importante es un alma para el Señor: "un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.   Entonce...

Porque nada detendrá Sus promesas

Muchas veces nos dejamos amedrentar por las circunstancias de la vida, olvidando las promesas que Dios nos ha hecho. Cuando vienen las circunstancias adversas ponen a prueba nuestra fe y es cuando más rápido olvidamos el propósito por el cual hemos sido llamados y escogidos. Hoy quiero decirte que no hay nada que pueda retrasar, impedir o evitar el propósito de Dios para tu vida. Si Él ya determinó en el Reino de Los Cielos algo para tu vida, ese decreto se cumple porque no hay nada que lo pueda detener ni siquiera la misma muerte podrá hacerlo, tendrá que hacer fila y esperar a que lo cumplas. Leyendo la Palabra me encontré con un pasaje bien diciente: "e ntonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.  Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir.  Pero él, sacudien...

Nada me faltará

  Ante la escasez y la falta de provisiones como creyentes solemos preocuparnos y tratar de buscar la respuesta al problema aún cuando sabemos de dónde viene nuestra provisión y quién es quien nos provee. Mateo 6:33 le da la clave al creyente para entender que la provisión es lo de menos, mientras que la búsqueda lo es todo. Y es que el Señor nos los hizo saber también en el libro de los Salmos, observa:  "Jehová es mi Pastor; nada me faltará" (Salmos 23:1 - RVR1960). Este es quizá uno de los salmos más famosos, pues muchísima gente lo ha aprendido "de memoria". Muy probablemente pocos han tenido entendido en el espíritu lo que implica declararlo y lo que quiere decir.  Veamos, pues, lo que implica este primer verso del Salmos 23 y lo que podemos aprender de él: Primero, Jehová es mi pastor , al declarar que Jehová Dios es mi pastor, básicamente el creyente está haciendo la siguiente declaración:  uno, que está sometiéndose al Señorío de Él , esto quiere decir qu...

Obstáculo

El principal obstáculo con el que el creyente se encuentra para no cumplir ni el propósito ni la voluntad de Dios en su vida es él mismo. No es la pareja, o el trabajo, o la familia, o los estudios. Es necesario tomar una decisión radical que le permita al Señor hacer Su perfecta voluntad en nosotros. Si al momento de escuchar la voz y atender al llamado hiciéramos caso, muchas cosas maravillosas sucederían en nuestras vidas. Mira lo que dice la Palabra de Dios en Éxodo 34:10 (RVR1960): "Y Él contestó: he aquí, Yo hago pacto delante de todo tu pueblo; haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna, y verá todo el pueblo en medio del cual estás tú, la obra de Jehová; PORQUE SERÁ COSA TREMENDA LA QUE YO HARÉ CONTIGO" . ¿Por qué nos cuesta creer tanto en Palabras como estas? Sencillo, porque el enemigo siempre intentará menospreciarte e implantará fortalezas mentales como: ¿quién eres tú para que Dios se fije en ti, tú no tienes nada ...