Ir al contenido principal

¿Será que Dios sí escucha?

Cuando atravesamos por momentos difíciles y vemos que todo va mal es cuando empezamos a creer que el Señor no está en el asunto y nos preguntamos si realmente escucha nuestras plegarias, oraciones, etc. Es fácil saber que Jehová Dios sí responde cuando todo va bien, cuando hay bendición sobreabundante en tu casa, pero cuando las cosas no van como deseamos cuestionamos a Dios y creemos que Él nos ha dejado o que se ha olvidado de nosotros. Hoy quiero recordarte lo que la Palabra nos enseña respecto a esta pregunta. Vayamos al libro de Job 22:27 DHH, "si le pides algo, Él te escuchará, y tú cumplirás las promesas que le hagas".
¿Qué nos puede enseñar esta pequeña porción de la Palabra en este día? Primero, el que pide recibe. Jamás podremos obtener algo sino lo pedimos. Cuando éramos chicos si queríamos algo de nuestro papás, ¿qué teníamos que hacer? Pedirlo. Mateo 7:8 DHH dice, "porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra". Entonces si existe una necesidad en tu vida, ¿ya la presentaste delante de Dios? ¿Ya le dijiste qué te hace falta?. La Palabra es clara al asegurarnos que si pedimos algo lo recibiremos. No obstante, debemos entender que no todo lo que pidamos lo recibiremos y es por ello que, debemos estar preparados para escuchar las tres respuestas de nuestro Padre Celestial: Sí, Todavía No y No, ¿Estás preparado para recibir cualquiera de estas respuestas frente a tu petición?
Segundo, Dios sí escucha. Aún cuando las circunstancias te digan lo contrario, en tu espíritu debe haber convicción de que Dios sí escucha. Jeremías 33:3 JBS dice, "clama a Mí, y te responderé". Es la voluntad del Padre que clamemos a Él como Sus hijos, así que todas las salidas a tus necesidades, problemas y demás están a un punto de doblar rodillas. Si no clamas, Él no te responderá. Job 22:27 nos da la certeza igualmente de que tenemos un Dios que sí tiene oídos y que sí se interesa por Sus hijos, entonces ¿qué esperas para clamar? Clama, Dios sí nos escucha.
Tercero, Cumple tus promesas. Muchas veces cuando nos vemos en medio de la adversidad hacemos promesas que, a veces, nos cuestan mucho trabajo tratar de mantener y lo que hacemos es volvernos necios. Pero la Palabra nos exhorta en Eclesiastés 5:4 DHH que, "cuando hagas una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, porque a Él no le agradan los necios. Cumple lo que prometes". No importa cuán difícil sea lo que le prometiste al Señor, sino lo cumples eres un mentiroso y todo aquel que miente, ¿sabes qué dice la Palabra al respecto?: "él (Satanás) ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira" (Juan 8:44 RVR1960), es duro, pero es la verdad, el padre de mentira es el diablo y cuando mentimos, ¿a quién nos parecemos?
Espero que este mensaje haya sido de edificación para ti. Si has estado atravesando por un desierto y no has visto respuesta de Dios, no dejes de orar, la misma Palabra también nos enseña una tremenda lección: "nunca dejen de orar" (1 Tesalonicenses 5:17 NTV). Persevera por tu petición, no tires la toalla, y si la vas a tirar que sea porque fuiste a la playa. Dios te bendiga sobreabundantemente en este bello día. No olvides ser de bendición y compartir este mensaje con alguien más.
Bajo la guía del Espíritu Santo,
Sergio Meza Padilla

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Esforzaos y cobrad ánimo

El tema del devocional de hoy es el desánimo, pero ¿qué es el desánimo? Según el diccionario de la Real Academia de la lengua, se define como la falta de ánimo. ¿Sabes algo? El desánimo es el arma más valiosa que tiene el enemigo contra cualquier creyente, así que la invitación es para que no seas presa del desánimo. Cuando el cristiano se desanima su fe merma, y por consiguiente le deja de creer a Dios porque una persona que no tiene fe, ni esperanza no puede creer en las cosas que Dios puede hacer en su vida y en la de los demás, dice la Palabra que sin fe es imposible agradar a Dios.
En el libro de Deuteronomio, cuando Moisés está a punto de morir, Dios escoge a Josué para que guíe al pueblo de Israel y llevarlos a la tan anhelada tierra prometida. El Señor le habla a Josué y le dice más de tres veces las mismas palabras: esforzaos y cobrad ánimo. Hoy Dios también te quiere decir lo mismo a ti. 
La Palabra de hoy está en:
Deuteronomio 31: 6
"Esforzaos y cobrad ánimo, no temas, ni…

¿En quién confías en medio de la prueba?

La prueba es, quizá, la manera más dura que Dios utiliza para determinar de qué estamos hechos, dicho en otras palabras si somos débiles o fuertes, espiritualmente hablando. En medio de ellas y a través de ellas muchas cosas son las que quedan en evidencia. Probablemente nos gusta ir al culto, orar y servirle al Señor, pero la verdad es que todos desearíamos tener un evangelio fácil. No queremos pasar por las pruebas, queremos que todo sea color de rosa. Sin embrago, la prueba es necesaria, pues es la forma en la que Dios podrá moldear nuestro carácter. Además, en medio de la prueba Dios tratará algo contigo y te preparará para ser promovido a otro estado espiritual de mayor exigencia. Una de las pruebas que más me llama la atención fue aquella por la que tuvo que atravesar Daniel en el foso de los leones. ¿Cuántos de nosotros no hubiéramos "tirado la toalla" al ser arrojados a ese foso? ¿Cuántos no hubiéramos perdido la esperanza de golpe? ¿Cuántos no hubiéramos blasfemado…

Ocasiones de caer

Cuando medito, me pregunto, ¿por qué caen los cristianos? ¿A qué se debe la caída? ¿Por qué una persona que está firme cae?. Y es que últimamente, he visto cómo personas allegadas a mí han caído víctimas de las acechanzas del enemigo y es cuando más recapacito en aquel pasaje que dice "para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones" (2 Corintios 2:11 - RVR1960). Quizá una razón, en este sinnúmero de posibles razones, es que al caer se ignora que el diablo desea verte caído y destruido, desea verte en el mismo fango de donde un día te sacó Jehová Dios. Sin importar la razón, el creyente siempre debe siempre recordar lo que nos enseña la Palabra de Dios, esa advertencia de Juan 10:10, "el ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir". Y en ese mismo orden de ideas es que empieza su trabajo. Inicialmente, el enemigo te roba la Palabra que ha sido sembrada en tu corazón y junto con ella la fe. Y el segundo paso es es…