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La pesca milagrosa, parte 3

Hoy terminamos la tercera entrega de este devocional que empezamos el día lunes. Hasta el momento, estos son los cuatros aspectos que hemos mencionado: primero, siempre habrá una necesidad de oír la Palabra de Dios; segundo, la mies está lista y los obreros son pocos; tercero, siempre habrá una palabra/una promesa de parte de Dios para cumplir Su propósito; cuarto, milagros y señales ocurren para sellar la Palabra/promesa de Dios.

En este día, terminamos con los dos últimos aspectos. Continuamos, entonces, en Lucas 5:1-11
Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre Él para oír la palabra de Dios.
Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes.
Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.
Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.
Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.
Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.
Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.
Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.
Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él,
10 y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.
11 Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.

El quinto aspecto de esta serie de devocionales es que PARA CADA PROMESA HAY PROPÓSITO, UN OBJETIVO (verso 10, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres). El propósito del llamado de Simón Pedro era convertirse en pescador de hombres. Y Jesús vio todo su potencial cuando en una noche intentó con sus propias fuerzas echar la red infructuosamente. Jesús conocía el potencial de Simón, supo escogerlo. ¿Cuál es el propósito por el cual has sido llamado? ¿Ya lo conoces? Jesús conoce tu potencial, por eso has sido escogido.

El último aspecto de esta serie de devocionales tiene que ver con una DECISIÓN RADICAL (verso 11, Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron). La decisión radical de Simón fue dejarlo todo para seguir a Jesús. Él tenía familia, amigos, hermanos y hermanas, padre y madre, pero siguió a Jesús sin importar nada más. La Biblia nos enseña que cualquiera que lo haya dejado todo por Jesús, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna (Mateo 19:29), ¿leíste bien? Eso es todo lo que obtendrás a cambio cuando radicalmente te decides por Jesús. 

No sé qué promesa te haya hecho el Señor, pero hoy te está recordando el propósito por el cual fuiste llamado. Independientemente de tu llamado, todos somos llamados a ser pescadores de hombres, así como Simón (Marcos 16:15). ¿Qué estás esperando? Es hora de tomar una decisión radical hoy y empezar a actuar conforme a tu llamado.

Bajo la unción del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla

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