Ir al contenido principal

Píldora espiritual para hoy lunes

Autoridad En El Mundo Espiritual

Una de las estrategias más efectivas que el enemigo usa en contra de la iglesia de Cristo es hacerles creer lo siguiente: uno, no tienen autoridad en el mundo espiritual o sobrenatural; dos, que no tienen poder sobrenatural; tres, que no pueden sanar enfermos y, cuarto, tampoco pueden echar fuera demonios. Y si bien analizamos, sobre estas cuatro cosas, el Señor Jesús nos dio autoridad hace mucho tiempo para poder hacerlas en este tiempo. Lo que pasa es que aún hoy día, existen creyentes que tienen una gran fortaleza mental y le siguen "comiendo cuento" al diablo y piensan que solo los pastores tienen esa autoridad sobre el mundo espiritual.

Pero, ¿qué nos enseña la Palabra?
"Entonces llamando a Sus doce discípulos, les dio autoridad sobre (1) los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y (2) para sanar TODA enfermedad y (3) TODA dolencia" (Mateo 10: 1 - RVR1960).

Está más que claro y ESCRITO, ¿no es así? Pero lo que debe hacer el creyente es tomar posesión de esa autoridad, vivir en santidad y tener mucha fe para desatar las cosas en lo sobrenatural, pues no basta simplemente con creer que el Señor Jesús es el Hijo de Dios, porque los demonios también lo saben.

Hay un caso que me llama mucho la atención en el nuevo testamento y se encuentra en Lucas 9: 37-43, la historia del muchacho endemoniado a quien los discípulos no pudieron echar fuera ese demonio que le atormentaba. Cuando estos preguntaron al Señor Jesús la razón por la cual no pudieron hacerlo, si ya toda autoridad les había sido transferida, la respuesta fue muy sencilla, pero contundente: POR VUESTRA POCA FE. Y quizá te estés preguntando y, ¿qué tiene que ver la fe en todo esto? Mucho, esa es la respuesta. La fe es lo que activa y mueve todo en lo sobrenatural, por ello hay que tener fe, pero mucha, porque con poca fe nada podremos lograr en el plano natural.

Finalmente, la autoridad para sanar toda enfermedad y toda dolencia está en tu boca. Recuerda lo que nos enseña la Palabra "la muerte y la vida están en poder de la lengua" (Proverbios 18:21 - RVR1960), la palabra tiene mucho poder, pero ese poder no puede ser activado si en mí no hay una medida de fe grande para creer lo que en el mundo sobrenatural estoy ordenando que suceda. Recuerda, en ti se encuentra la autoridad y el poder para hacer manifiesto el Reino de Dios aquí y ahora, porque al que cree TODO LE ES POSIBLE (Marcos 9:23 - RVR1960).

Dios te bendiga sobreabundantemente a ti y a toda tu familia. Feliz inicio de semana. No olvides compartir y ser de bendición para otros hoy.

Comentarios

  1. Respuestas
    1. Gracias por el mensaje Norma. Dios te bendiga y te guarde siempre.

      Eliminar
  2. Amén me ayuda mucho leer cada bendición q hay en la escritura Ya q aumenta mi fe bendiciones

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu mensaje. La gloria sea para Dios. Así es, entre más leemos, más nos enteramos de cuáles son esas bendiciones que hay para nosotros en la Biblia.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Esforzaos y cobrad ánimo

El tema del devocional de hoy es el desánimo, pero ¿qué es el desánimo? Según el diccionario de la Real Academia de la lengua, se define como la falta de ánimo. ¿Sabes algo? El desánimo es el arma más valiosa que tiene el enemigo contra cualquier creyente, así que la invitación es para que no seas presa del desánimo. Cuando el cristiano se desanima su fe merma, y por consiguiente le deja de creer a Dios porque una persona que no tiene fe, ni esperanza no puede creer en las cosas que Dios puede hacer en su vida y en la de los demás, dice la Palabra que sin fe es imposible agradar a Dios.
En el libro de Deuteronomio, cuando Moisés está a punto de morir, Dios escoge a Josué para que guíe al pueblo de Israel y llevarlos a la tan anhelada tierra prometida. El Señor le habla a Josué y le dice más de tres veces las mismas palabras: esforzaos y cobrad ánimo. Hoy Dios también te quiere decir lo mismo a ti. 
La Palabra de hoy está en:
Deuteronomio 31: 6
"Esforzaos y cobrad ánimo, no temas, ni…

¿En quién confías en medio de la prueba?

La prueba es, quizá, la manera más dura que Dios utiliza para determinar de qué estamos hechos, dicho en otras palabras si somos débiles o fuertes, espiritualmente hablando. En medio de ellas y a través de ellas muchas cosas son las que quedan en evidencia. Probablemente nos gusta ir al culto, orar y servirle al Señor, pero la verdad es que todos desearíamos tener un evangelio fácil. No queremos pasar por las pruebas, queremos que todo sea color de rosa. Sin embrago, la prueba es necesaria, pues es la forma en la que Dios podrá moldear nuestro carácter. Además, en medio de la prueba Dios tratará algo contigo y te preparará para ser promovido a otro estado espiritual de mayor exigencia. Una de las pruebas que más me llama la atención fue aquella por la que tuvo que atravesar Daniel en el foso de los leones. ¿Cuántos de nosotros no hubiéramos "tirado la toalla" al ser arrojados a ese foso? ¿Cuántos no hubiéramos perdido la esperanza de golpe? ¿Cuántos no hubiéramos blasfemado…

Ocasiones de caer

Cuando medito, me pregunto, ¿por qué caen los cristianos? ¿A qué se debe la caída? ¿Por qué una persona que está firme cae?. Y es que últimamente, he visto cómo personas allegadas a mí han caído víctimas de las acechanzas del enemigo y es cuando más recapacito en aquel pasaje que dice "para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones" (2 Corintios 2:11 - RVR1960). Quizá una razón, en este sinnúmero de posibles razones, es que al caer se ignora que el diablo desea verte caído y destruido, desea verte en el mismo fango de donde un día te sacó Jehová Dios. Sin importar la razón, el creyente siempre debe siempre recordar lo que nos enseña la Palabra de Dios, esa advertencia de Juan 10:10, "el ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir". Y en ese mismo orden de ideas es que empieza su trabajo. Inicialmente, el enemigo te roba la Palabra que ha sido sembrada en tu corazón y junto con ella la fe. Y el segundo paso es es…