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Buscar a Dios





A veces no entiendo por qué es tan difícil buscar a Dios. Recientemente, atravesé por una etapa difícil en mi vida espiritual. Y no porque haya sufrido la perdida de un ser querido, NO. Permití que los afanes de la vida nublaran mi pensamiento y, como consecuencia, dejé de buscar a Dios. Y es en ese preciso cuando empezamos a debilitarnos y, cuando queremos reaccionar, el desánimo ya se ha apoderado completamente de nosotros, como resultado nos cuesta trabajo levantarnos a orar temprano por la mañana, nos da flojera leer la Biblia, ya no queremos intimar con Dios, en fin, dejamos de hacer todas las cosas que hacen que nuestro espíritu esté fortalecido. Empezamos a padecer de una enfermedad a la cual llamo apatía espiritual.

Hoy deseo compartirles sobre esta situación porque es muy fácil caer en ella, es muy fácil abrir puertas y permitirle al enemigo entrar y destruir y robar todo lo bello que Dios ha hecho con nosotros. Hoy te invito a que te levantes y no descuides tu relación con Dios, cuando sientas que eso está pasando, sacúdete, vence la carne haciendo el bien. Mi Pastor nos habló sobre el tema hace ya algún tiempo y nos decía que la carne siempre estará en oposición a lo que el espíritu quiere hacer. O sea, que cuando andamos en la ley de la carne, es cuando no queremos orar, ni leer la Biblia ni intimar con Dios. Estas son señales que no debemos dejar pasar por alto, por el contrario, son señales que nos indican que nuestra vida espiritual está mermando y que nos estamos enfriando.

La Palabra de hoy se encuentra en:
Amós 5: 4
"Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme y viviréis".

Una de las primeras cosas que empezamos a experimentar cuando nuestra relación con Dios se debilita es que empezamos a morir, espiritualmente hablando, lentamente. Ese es el funesto resultado de esta situación. Si estás observando estas conductas en ti, PONTE PILAS porque el enemigo anda como león rugiente buscando a quien devorar y ese mi amado hermano hoy puedes ser tú si continúas descuidando tu comunión con Dios. No hay que permitir que las circunstancias de la vida nos debiliten.

Dios te dice hoy que hay que buscarlo para poder vivir. Y es que cuando estamos sin Dios, estamos muertos en vida, ¿no es así? Buscar a Dios implica hacer todas esas cosas que garantizan que nuestra comunión se fortalezca cada día más, como por ejemplo: orar y leer su Palabra. Buscar de Dios es prenda de garantía para salvar nuestra alma y poder vivir eternamente junto a Él en el reino de los Cielos. Buscar a Dios quiere decir que realmente estamos vivos, ya que la misma Palabra dice que antes cuando estábamos sin Él, andábamos muertos en nuestros pecados. Levántate ya, alza tu cabeza, eres un hijo de Dios, nunca olvides de dónde proviene tu identidad.

Este devocional es para exhortar a aquellas personas que hoy se encuentran débiles en la fe a que no den dar lugar al diablo, que no permitan abrir puertas las cuales pudimos ser capaces de cerrar un día. Amado hermano(a), te invito a avivar el fuego del Espíritu de Dios que habita en ti, busca leña todos los días (ora, lee la Biblia) para que esa llama nunca merme, sino que, por el contrario, siempre esté encendida y avivada. Es hora de volver a empezar y buscar a Dios con todo tu corazón para que te pueda restaurar y culminar el proceso que un día empezó contigo, porque aquel que empezó la buena obra, la terminará, no te des por vencido, eres más que vencedor en Cristo Jesús, no lo olvides.

Bajo la guía del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla
email: sameza@gmail.com
Móvil: 3012698958
Cartagena, Colombia

Créditos magen:
http://wirkal.blogspot.com/2013/08/la-exhortacion-que-nadie-quiere.html



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