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Una píldora espiritual para hoy martes

¿De dónde proviene tu vitoria?

Cuando el corazón del hombre se llena de altivez, llega a pensar que la victoria la consigue él mismo por sus propios medios. No deja ninguna posibilidad abierta para reconocer que la victoria proviene de Dios. Cosa diferente es cuando entregamos todas nuestras cargas al Padre Celestial, pues logramos entender que Él es quien pelea y hace todo por ti, mas la victoria es tuya, ¿no es así?.
Hoy deseo compartir contigo un verso bíblico tan sencillo y tan corto, pero que encierra unas verdades bien tremendas y está lleno de una sabiduría excepcional:
"Mas gracias sean dadas a Dios, quien nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo" (1 Corintios 15:57).

Hay tres aspectos que quisiera compartir contigo en este día con base en este corto verso:
1. Hay que dar gracias a Dios siempre:
No importa las circunstancias por las que estés pasando, pues en medio de ellas, Dios está tratando tu vida, y en medio de ellas debemos ser agradecidos con Él. Hay personas que se acuerdan de Dios en las buenas, que le agradecen mientras le necesitan. Ya después se olvidan de dónde provino la bendición. Y es que, seamos honestos, esto sucede con frecuencia, ¿cierto? Pues bien, si Dios es fiel con nosotros en todo tiempo, nosotros que hemos sido creados a su imagen (Génesis 1: 27) debemos ser iguales: fieles con Él en todo tiempo, ¿de qué manera? Dándole gracias en todo tiempo y por todo.

2. La victoria viene de Dios:
Hay algo que debemos entender y es que con nuestras propias fuerzas nada podremos lograr. Sólo cuando entendemos que necesitamos dejar nuestras cargas a Dios es cuando vemos su mano actuar a favor nuestro. No obtenemos la victoria con nuestras propias fuerzas, la obtenemos cuando dejamos que Dios vaya delante de nosotros peleando nuestras batallas. Recuerda no es vuestra la guerra, sino de Dios (2 Crónicas 20:15). Este principio que parece fácil en el papel no es tan fácil como parece, porque nos cuesta mucho trabajo dejar a Dios que haga lo que tiene que hacer. Si deseas tener la victoria, te aconsejo entonces que le permitas a Dios ir delante de ti, deposita toda tu carga, tus problemas, tus batallas, etc, en sus manos y verás cómo las cosas cambian de un momento a otro, verás el favor de Dios en tu vida.

3. Jesús es quien intercede por nosotros ante el padre:
Sabemos que Jesús es nuestro gran intercesor y es a través de Él que Dios mueve Su mano para obrar a nuestro favor. Cuando oramos fervientemente y le pedimos al Señor Jesús algo, es Él quien intercede ante el Padre (1 Timoteo 2:5). Pero cuando pidamos algo, debemos hacerlo con fe, teniendo la convicción de que lo que hemos pedido ya fue hecho en el Reino de los Cielos (Mateo 18: 19-20).

Espero que este devocional haya llegado a tu vida en el momento adecuado, y que además te haya servido de alimento espiritual en este bello día. Dios te bendiga poderosamente. No dejes de compartirlo con alguien más, sé de gran bendición hoy.

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