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Una píldora espiritual para hoy lunes

Aún siendo pecadores

Entre más leo la Palabra y medito acerca del propósito por el cual vino Cristo a la tierra, mas veo que la humanidad poca atención le presta al hecho de que "de tal manera amó Dios al mundo que envió a su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él crea, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16). Al mundo no le interesa saber que vino un Salvador con el propósito de pagar por todos sus pecados y para erradicar el edicto de muerte que pesaba sobre la creación de Dios. Triste, pero es así.

La humanidad anda "muy ocupada", yo más bien diría afanada, con sus teléfonos inteligentes, sus TV inteligentes, las últimas tabletas, el trabajo del siglo, "los buenos amigos", la rumba del fin de semana... En fin todas las artimañas que el diablo ha creado para distraerlos de lo realmente importante: saber que Cristo vino a morir en una cruz para salvación de pecados y para darnos vida, y vida en abundancia por toda la eternidad (Juan 6:47). 

Hoy deseo compartir contigo una Palabra que me llena mucho y que trae a mi vida una paz sin igual:
"Mas Dios muestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Romanos 5:8 - RVR 1960). 

Dios ama tanto Su creación, lo digo en presente porque Él nunca ha dejado de hacerlo, que entregó a Su único Hijo, Su unigénito por nosotros, una parranda de pecadores. ¿Cómo se llama eso? Gracia, y es que la gracia de Dios es algo indescriptible, casi que imposible de entender. Y, ¿cómo funciona? Pongamos un ejemplo: si pusiéramos sobre una balanza todos nuestros pecados de un lado, y la Gracia de Dios del otro, muy probablemente no fuéramos merecedores de tal cosa, ¿no es así? y la balanza se inclinaría más del lado del pecado y todo sería inmerecido. Sin embargo, la Gracia de Dios es tan tremenda que donde sobreabunda el pecado, ella también sobreabunda (Romanos 5:20), ¡qué tremendo!.

Quisiera que pensaras por un instante te pusieras en esta situación: ¿valdría la pena entregar a uno de tus hijos, si eres padre, para la salvación de un pueblo que no lo merece? ¿Lo harías? ¿Qué reacción tendrías al ver que les han hablado y no han prestado atención? ¿Cómo te sentirías al conocer sus reacciones de rechazo? Creo que la respuesta es clara: no enviarías a tu hijo a morir por ellos, ¿verdad? No obstante, la Gracia de Dios es un favor no merecido del cual podemos gozar todos nosotros hoy si creemos en Jesús.

La Biblia afirma en Hechos 1:11 afirma que Cristo vendrá otra vez, y esta vez para llevarse a los que en Él han creído (Juan 3:16), y la verdad es que el deseo de Dios Padre es que todos escuchemos tan solo una vez el mensaje de salvación y que conozcamos acerca de Su Hijo y lo que tuvo que padecer en la cruz para darnos ese regalo de la vida eterna.

Dios muestra Su amor para contigo, en que siendo aún pecador, Cristo murió por ti... Dios te bendiga sobreabundantemente y deseo que este mensaje haya llegado a lo más profundo de tu ser. No olvides compartirlo con alguien más, sé de bendición para otros. Que tengas un excelente inicio de semana de la mano del Dios Todopoderoso.

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