Ir al contenido principal

Una píldora espiritual para hoy martes

Y tú, ¿qué clase de testimonio estás dando?
La vida del cristiano no es fácil, hemos sido puestos por testimonio delante de las naciones por nuestro Padre celestial, lo que quiere decir que somos libros abiertos, y que nuestras vidas siempre estarán en el ojo del huracán. Por esta razón, la gente siempre va a tender a decir "y eso que es cristiano, ¿qué tal si no lo fuera?". Y créeme que tienen razón cuando lo dicen, porque a través de nuestro testimonio muchos vendrán a los pies de Cristo o sencillamente continuarán conectados al cordón umbilical de lo que el mundo les ofrece. Del buen testimonio que demos, depende que muchas almas sean salvas y conozcan del Señor Jesús.

Pero, ¿qué la Biblia al respecto de este tema?
"Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado en la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos?. Y por el conocimiento tuyo, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis (1 Corintios 8:10-11).

En esta epístola, el Apóstol Pablo trata los problemas que experimentan las iglesias cuando sus miembros siguen siendo "carnales" y no se apartan de las cosas del mundo. Como cristianos nos cuesta desprendernos de las cosas que agradan al viejo hombre, sin embargo, esas cosas no agradan a Dios y, por ende, continuamos en una vida de pecado siendo piedra de tropiezos para aquellos a quienes Pablo llamó "débiles en la fe".

Voy a ilustrarte esta enseñanza con un pequeño caso: si en un restaurante, un amigo te ve a ti, que eres cristiano, y esta persona no conoce de Cristo y tú pides una cerveza para acompañar tu almuerzo, lo más probable es que esa persona te señale por tu actitud y es esa misma actitud, la que llamo testimonio, es lo que hace que muchos lleguen o no a los pies del Señor Jesús. Y nada extraño es decir entonces que está bien tomar en las iglesias y continuar con una vida de pecado. 

Por eso Pablo era muy claro y decía que, tú que tienes conocimiento, que conoces de La Palabra, incitarás a que otros sigan tu mal ejemplo. Nuestro testimonio debe ser la carta de presentación del milagro que Dios hace en nuestras vidas, debes cuidarlo en todo tiempo, a cada momento, recuerda serás libro abierto delante de otras naciones. Haz siempre el bien.

Lo que mucho de nosotros ignoramos es que cuando damos mal testimonio desconocemos que pecamos contra nuestros hermanos débiles en la fe y, por ende, pecamos contra Cristo. En esta mañana te invito a que reflexiones y reconsideres a ver qué clase de ejemplo eres ante las naciones. 
Da un buen testimonio a los demás esta semana; este debe ser limpio y sin manchas para cuando venga el Señor Jesús por segunda vez no seas juzgado por haber sido piedra de tropiezo para otros. Tu buen testimonio también hace parte del evangelio que el Señor nos ordena a predicar. 

La Palabra hoy es muy clara: no podemos ser piedras de tropiezo para los débiles. Revalúa tu vida espiritual y pídele al Señor Jesús esas fuerzas espirituales que necesitas para poder dar un testimonio positivo. De tarea te queda que empieces a dar buen testimonio y que la gente vea en ti el reflejo de aquel que te pagó por tus pecados en la cruz.

Dios te bendiga sobreabundantemente y que cielos sean abiertos a tu favor en este hermoso día. No olvides ser de bendición para otros, comparte este mensaje.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Esforzaos y cobrad ánimo

El tema del devocional de hoy es el desánimo, pero ¿qué es el desánimo? Según el diccionario de la Real Academia de la lengua, se define como la falta de ánimo. ¿Sabes algo? El desánimo es el arma más valiosa que tiene el enemigo contra cualquier creyente, así que la invitación es para que no seas presa del desánimo. Cuando el cristiano se desanima su fe merma, y por consiguiente le deja de creer a Dios porque una persona que no tiene fe, ni esperanza no puede creer en las cosas que Dios puede hacer en su vida y en la de los demás, dice la Palabra que sin fe es imposible agradar a Dios.
En el libro de Deuteronomio, cuando Moisés está a punto de morir, Dios escoge a Josué para que guíe al pueblo de Israel y llevarlos a la tan anhelada tierra prometida. El Señor le habla a Josué y le dice más de tres veces las mismas palabras: esforzaos y cobrad ánimo. Hoy Dios también te quiere decir lo mismo a ti. 
La Palabra de hoy está en:
Deuteronomio 31: 6
"Esforzaos y cobrad ánimo, no temas, ni…

¿En quién confías en medio de la prueba?

La prueba es, quizá, la manera más dura que Dios utiliza para determinar de qué estamos hechos, dicho en otras palabras si somos débiles o fuertes, espiritualmente hablando. En medio de ellas y a través de ellas muchas cosas son las que quedan en evidencia. Probablemente nos gusta ir al culto, orar y servirle al Señor, pero la verdad es que todos desearíamos tener un evangelio fácil. No queremos pasar por las pruebas, queremos que todo sea color de rosa. Sin embrago, la prueba es necesaria, pues es la forma en la que Dios podrá moldear nuestro carácter. Además, en medio de la prueba Dios tratará algo contigo y te preparará para ser promovido a otro estado espiritual de mayor exigencia. Una de las pruebas que más me llama la atención fue aquella por la que tuvo que atravesar Daniel en el foso de los leones. ¿Cuántos de nosotros no hubiéramos "tirado la toalla" al ser arrojados a ese foso? ¿Cuántos no hubiéramos perdido la esperanza de golpe? ¿Cuántos no hubiéramos blasfemado…

Ocasiones de caer

Cuando medito, me pregunto, ¿por qué caen los cristianos? ¿A qué se debe la caída? ¿Por qué una persona que está firme cae?. Y es que últimamente, he visto cómo personas allegadas a mí han caído víctimas de las acechanzas del enemigo y es cuando más recapacito en aquel pasaje que dice "para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones" (2 Corintios 2:11 - RVR1960). Quizá una razón, en este sinnúmero de posibles razones, es que al caer se ignora que el diablo desea verte caído y destruido, desea verte en el mismo fango de donde un día te sacó Jehová Dios. Sin importar la razón, el creyente siempre debe siempre recordar lo que nos enseña la Palabra de Dios, esa advertencia de Juan 10:10, "el ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir". Y en ese mismo orden de ideas es que empieza su trabajo. Inicialmente, el enemigo te roba la Palabra que ha sido sembrada en tu corazón y junto con ella la fe. Y el segundo paso es es…