Ir al contenido principal

Píldora espiritual para hoy lunes

"No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas" (2 Corintios 4:18).
Los ojos del creyente no deben ni pueden estar puestos en las circunstancias por las cuales debe atravesar mientras esté en este mundo. Su atención no debe ni puede estar puesta en las cosas de este mundo, porque las cosas de este mundo son todas pasajeras, mas las del Reino de los Cielos son eternas. El mundo y sus distracciones lo que harán es retrasar el propósito de Dios para tu vida.
Cuando sobrevenga la adversidad en tu vida, enfoca tu mirada y todas tus fuerzas en el el Señor Jesús, el autor y consumador de la fe (Hebreos 12: 2). Recuerda, las adversidades son necesarias para tu vida. Dios las ha permitido y las seguirá permitiendo para promoverte y no para detenerte, no permitas que te distraigan del plan ni del propósito por el cual fuiste llamado por Dios.
No te concentres en las cosas que se ven, enfócate en las cosas que, de antemano, el Señor preparó para los que le aman en espíritu y en verdad.
Dios te bendiga sobreabundantemente toda esta semana. #DiosTieneElControl

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Esforzaos y cobrad ánimo

El tema del devocional de hoy es el desánimo, pero ¿qué es el desánimo? Según el diccionario de la Real Academia de la lengua, se define como la falta de ánimo . ¿Sabes algo? El desánimo es el arma más valiosa que tiene el enemigo contra cualquier creyente, así que la invitación es para que no seas presa del desánimo. Cuando el cristiano se desanima su fe merma, y por consiguiente le deja de creer a Dios porque una persona que no tiene fe, ni esperanza no puede creer en las cosas que Dios puede hacer en su vida y en la de los demás, dice la Palabra que sin fe es imposible agradar a Dios. En el libro de Deuteronomio, cuando Moisés está a punto de morir, Dios escoge a Josué para que guíe al pueblo de Israel y llevarlos a la tan anhelada tierra prometida. El Señor le habla a Josué y le dice más de tres veces las mismas palabras: e sforzaos y cobrad ánimo. Hoy Dios también te quiere decir lo mismo a ti.  La Palabra de hoy está en: Deuteronomio 31: 6 "Esforzaos y cobrad áni...

Porque nada detiene Sus promesas

  Muchas veces nos dejamos amedrentar por las circunstancias, olvidando las promesas de Dios. Cuando vienen las circunstancias adversas, viene con el objetivo de poner a prueba nuestra fe. No obstante, es cuando más rápido olvidamos el propósito por el cual hemos sido llamados y escogidos. Hoy quiero decirte que no hay nada que pueda retrasar, impedir o evitar el propósito de Dios para tu vida. Si Él ya determinó en el Reino de Los Cielos algo para tu vida, ese decreto se cumple porque no hay nada que lo pueda detener ni siquiera la misma muerte podrá hacerlo, tendrá que hacer fila y esperar a que lo cumplas. Leyendo la Palabra me encontré con este tremendo pasaje: "entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano. Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir. Pero él, sacu...

Excusas

 En el mundo, mucha gente recurre a los adagios populares para expresar grandes verdades, uno de los que me llama profundamente la atención es este: desde que se inventaron las excusas todo el mundo queda bien. El diccionario de la Real Academia de la lengua define la excusa como "pretexto que se invoca para eludir una obligación". Ahora bien, quizá te debas preguntar a qué hago referencia, ¿no es así? Al llamado, a eso hago referencia. ¿Cuántas excusas has utilizado para evadir tu llamado? ¿Cuánto tiempo más crees que puedes posponerlo? En el libro de Lucas, el Señor Jesús le hace un llamado muy importante a alguien, pero esa persona pensaría que no estaba listo para atenderlo, mira lo que dice la Palabra: "Jesús le dijo a otro: —Sígueme. Pero él respondió: —Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre" (Lucas 9:59 DHH). Cuando creemos no estar listos para aceptar el llamado de parte de Dios, lo primero que hacemos es excusarnos para evadirlo. No sabemos cuál fue...